Entre las entretelas de mis enaguas
volantes de seda y tul engarzados
con lazos de satén y puntillas de guipur.
Airosos se rozan unos con otros
y se forma la conjunción,
salero resucita con el paso de mi tacón.
Gracia y donaire al paso de las miradas,
encanto de mis enaguas que visto yo…
Asoman insinuantes bajo mi vestido,
al cuerpo ceñido, pinzas exactas,
escote de barco y mangas de farol.
Falda de cintura caída, esa,
que si levanto los brazos vuela la imaginación;
de media capa cubre hasta la rodilla,
aberturas a los lados, que gráciles
bailan los volantes con aroma de mi yo.
Cuanto guardan las entretelas de mis enaguas,
se impregnan de mis mañanas,
rociadas con plancha y almidón,
nos paseamos con gracia…
… Somos carne de cañón…
LOLA WIZNER
sábado, 7 de septiembre de 2013
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