domingo, 8 de septiembre de 2013

LA EFICACIA DE LO LENTO

Salgo de las cuatro paredes
como huyendo de un país de bárbaros asesinos
para disfrutar la mañana
tomando mate en el jardín.
Ni una nube en el cielo.
El aire de una nitidez memorable
exorciza la resaca.
Las cosas se ponen solas
en un movimiento hospitalario.
Mi sombra es tirada de los pelos
por la baba de dos casitas
que se arrastran con suavidad.
Son los caracoles que volvieron
a desplegar sus atentas antenas
contra cualquier clase de celada.

CARLOS MARTÍN EGUÍA -Argentina-
Publicado en el libro 2ª antología de poetas argentinos

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