Nada es más veloz que la muerte, ni tan siquiera la luz, que es ella misma
Violeta César
Ando de cínica burlando al odio
En todas sus madrigueras
Mi dolor se queda dormido
Sobre sus babosas iras
Apago espejos en mis ojos
De muñeca de trapo
Vuelves mariposa moribunda
De tus colores a ondular la tarde
Encuentras en esta Ciudad
Tu incesante presencia Dandil
Has consumado la muerte
Bajo el signo del amor
Al alba vestirás la incandescencia de tus horas
La densidad de tu voz ha logrado derribarme
Partirá, la nave partirá
¡No, no al tristísimo viaje!
In Memoriam a David Suárez
Del libro "23 poemas dispersos de Violeta Cesar" de Dioselyn Tovar
Publicado en la revista Escritoras Unidas y Compañía
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