martes, 4 de diciembre de 2012

EL POETA EN SU LABERINTO


“y la ola humilde a nuestros labios vino”
Antonio Machado

Cincuenta eneros y cincuenta mayos
suman cien añoranzas si te pones
día y noche a contar -pares y nonespalmas,
desaires, vuelos y desmayos.
Cansado estás de prólogos y ensayos,
de atriles, fotos y presentaciones.
Te sientes como un niño en pantalones
cortos solo a los pies de los caballos.
Al cabo de los años, nada quieres
que te llene la vida de ansiedades
y de penumbras los amaneceres.
Al cabo de los sueños, nada esperas
que no sea aliviar tus soledades
con algunas palabras verdaderas.

VÍCTOR JIMÉNEZ
Publicado en la revista Nueva Grecia 1

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