Hagamos junto estas coplas, en forma de diversión.
*¡Tu empiezas, yo las termino, así iremos replicando.
¡Resultará divertido!. ¡Arranca y vamos cantando!.
*Me gusta oír el timple, así como la guitarra,
Pues ponen sobre sus cuerdas, los sentimientos del alma.
Tacoronte huele a parral, Tacoronte huele a vino.
Mas pienso que sus vecinos, borrachos no han de estar.
*Pues, ¿Usted no ve comadre, que cuando llega a mi casa, Mateo se tambalea?. ¡Pues yo sé lo que le pasa!.
¡Mira, hablame del campo!, que me dicen que es sagrado.
Pero que tu no comprendes, el por que lo abandonan
para ayudar al jubilados.
El campo es nuestra despensa, y tu tienes la razón, pero no es incompatible con alegrar al mayor,
que al “Cesa lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios”...
Mi canto es un monumento a la botella de anís,
por fuera, bello instrumento, y por dentro, vino del país.
Me hace gracia y recuerdo... que rascando,
una botella, cantábamos villancicos. Los días de noche buena.
María de los Ángeles López
No hay comentarios:
Publicar un comentario