Un beso...
escaso y sincero
y después nada,
la boca cerrada,
tiemblas de miedo,
no sé que esperabas.
Pero derramé en ese beso
unos sentimientos concretos
y mi mano bajaba
anunciando paradas
que a veces no entiendo
pero disfrutaba.
No fue solo por un cuerpo
ocupando un pensamiento,
yo te deseaba
y las horas pasaban
en el húmedo encierro
mientras te miraba.
Tu boca es un gesto
que simula un lamento
y mi boca en tu espalda
te corta las alas
dándote un rodeo
para volver a dibujarlas
y gritar tus secretos
allí donde yo quiero
y tú me esperabas.
Luis Maria Saiz Laso
No hay comentarios:
Publicar un comentario