Te quise, ¡ni te imaginas cuanto!
Sí, te quise y mucho.
Mas te confieso hoy, bañada en llanto,
que desde el fondo lucho
y a que te olvide al corazón lo obligo.
No, no quiero ya regresar contigo…
Sufriendo al lado, así, de tu presencia,
vivir no quiero más;
tengo que borrar de mi ser tu esencia
para vivir en paz…
¡He de arrancar por fin horrible pena.
Desenlace final de esta condena!
Adelina Corea
No hay comentarios:
Publicar un comentario