lunes, 19 de enero de 2015

DE REFILÓN


En el velorio de la tarde
cae una rodaja, se corta un péndulo.
Alguien
en el último espejo
escribe. Tersos baldíos.
Todo sucede
en el pequeño tamaño de las horas.
Hasta brotan cigarrillos
en rosas de cobre.
Umbrales alambran
otras memorias.
Y un tango. Cuelga
de una pieza con aliento a polvo.
Y el cielo, que deja de lado
algunas nubes.

Del libro “Esta música abanica cualquier corazón” de Lisandro González -Argentina-
Seleccionado por Rolando Revagliatti

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