Quédate afuera, poesía.
No importunes ahora mi trabajo
con tu voz de cristal.
Déjame así, de espaldas a la luz.
El viaje de las nubes
podría recordarme otro cielo.
Pero aquí estás amiga inoportuna,
¿quién te ha dejado entrar?
No tengo más remedio que escucharte.
Me dices que los tornos tienen música,
sorda música de olas
en un sombrío caracol metálico.
Y te respondo
que las estrellas de la soldadura
iluminan la noche del taller
y coronan de fuego la frente del obrero,
que podría ser el rey de aquella historia
del hombre de la máscara de hierro.
Del libro MIS PROPIAS PALABRAS de MARUJA VIEIRA -Colombia-
Publicado en la Antología Todo el amor buscando mi corazón
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