Tercas tribulaciones van dentro de mi pecho
me siguen arrastrando por ese cuerpo terso
nunca puede descansar este cuerpo desecho
en fuertes remembranzas del despiadado lecho.
Deseo tan intenso que se torna perverso.
Me oculto en su presencia distraído, aturdido
sus ojos son el verdor, la belleza del trigo
vago por ellos torvo, volátil y dormido
tengo entera certeza del sueño compartido
convencido de arrullar todo el mundo en su ombligo.
Gira un astro en belleza sobre sensual cadencia
deslumbrante de poder se siente muy capaz
de cobrar la venganza por su hurtada inocencia
saciando cada cuerpo con la dulce indecencia
mordiendo esa envoltura confirmando la paz.
ROLANDO BLANCO PASCUAL
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Programa de radio La hora de la República
Hace 16 horas
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