(Dedicada a mi amigo Francisco)
Entre sombras y luces
se desperezan,
unos puñitos chicos
perfume a hierba.
Perfume a hierba
y a los jazmines blancos
sobre la mesa.
Desde un nido de tejas
llegan los trinos,
con aires de romance
para dormirlo.
Cierra los ojos,
en su cuna de mimbre
mi niño hermoso.
Un arrullo le mece
mientras la luna,
va pintando paredes
de plata oscura.
Duérmete Mario
entre rosas azules,
voz del canario.
Sonajeros de gloria
son sus latidos,
que estremecen el alma
tan solo oírlos.
Desde mi pecho,
una nana me nace
cuando le mezo.
Sobre las ramas verdes
de los olivos,
una paloma blanca
se ha detenido.
Trae unas hojas
y las pone en su frente
como corona.
El cielo en acuarelas
pinta el abuelo,
de colores sencillos
para su nieto.
Y una calesa,
con dos caballos blancos
por si pasea.
Cállese el patio,
que entre muchos cariños
...ya duerme Mario.
Mª Isabel Núñez Jiménez -Valencia-
Publicado en la revista Aldaba 15
Programa de radio La hora de la República
Hace 19 horas
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