en tus huellas refugiada.
El río de los quehaceres
me moja a diario.
La tierra,
un mar de recuerdos.
Mis ilusiones contenidas
y mis fracasos.
Tú, ave pasajera.
Yo, respirando a tu antojo.
La pérdida de mi vuelo
en el vacío.
Los rincones de tus manos
en el patio de mi cuerpo
Tu ausencia de segundos,
eternidad para mí.
Luego tu verdadera ausencia
y yo acostumbrado
a esta soledad que mata.
Pedro Jesús Cortés Zafra -Málaga-
No hay comentarios:
Publicar un comentario