que se hiela hasta el aire
en Harbin organizan un festival
de esculturas de hielo y nieve.
Increíbles edificios, figuras,
de hielo y nieve al llegar la noche,
cuando el frío es más intenso,
se iluminan con luces de colores
creando un ambiente mágico
donde mayores y niños se divierten.
La pared de hielo me espera,
me agarró fuerte la cuerda
y la escalo sin titubear
admirando desde arriba
un alto templo helado
en cuyo interior hay dormitorios
donde, si el frío lo permite,
descansar del paseo nocturno.
Como aún me quedan fuerzas
y me siento niño de nuevo
me deslizaré por el tobogán
de hielo que recorre la muralla
helada mientras observo la cabeza
de un caballo dispuesto a galopar.
El arte sorprende en cualquier
rincón de la helada ciudad
de Harbin que ha hecho del frío
un atractivo para el inquieto viajero
que busca siempre algo distinto,
y para el artista que trabaja
con un material altamente quebradizo.
Del libro inédito Viajando por internet de JOSÉ LUIS RUBIO
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