viernes, 13 de julio de 2012
CON LOS OJOS ABIERTOS
Con los ojos abiertos
como abismos,
te recibió “la muerte enamorada”
y recogió tus versos,
tu último dolor,
tu última batalla.
Qué solo estabas,
qué solo con la muerte
cuando vibró tu voz llamando al alba,
y nadie pudo ya cerrar tus ojos
desbordados de versos,
abiertos, a la luz,
abiertos como alas.
Y decían tus ojos:
No lloréis jornaleros,
campesinos de trigo y aceituna,
niños como la miel, como la avena,
madres de luto y llanto,
vientres de luz,
embriones de luna,
hambrientos poetas, compañeros,
soldados cercados por las balas...
No lloréis más
y despertad un día
allá donde la luz no sabe de batallas.
“seréis la garra suave,
dejadme la esperanza”.
Natalia Benítez de Tena. España
Publicado en la revista Oriflama 17
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario