Soledad
Junto al camino,
un hombre solo.
Otoño. La luz se aleja.
Inmóvil,
sobre la tierra fría,
un hombre aguarda.
Encuentro
El ángel descendió sobres sus senos
con la torpe inquietud
de la fragancia que desciende
por vez primera.
Fue hermoso contemplarlos:
Humanos y divinos por igual
Ana Castillo. España
(del poemario "La Música de las Horas")
Publicado por la revista Oriflama nº 19
viernes, 9 de diciembre de 2011
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