El NO de las Ñoñas
Desvinculado tanto
de las niñas como de las ñoñas
me recuerdo exaltándome
con el SÍ de las niñas
y absolutamente fascinándome
con el NO de las ñoñas
Del SÍ de las niñas
con brillo dramatizó para su época
y las Academias
mi consagrado compinche Moratín
ya fallecido
Del NO de las ñoñas en la Argentina
de mi remota juventud
me ocupé yo
sin que me deparara más que mi recóndita
y ultrasatisfactoria
consagración
¡Esos NO embarazados
de portentosos lo quiero ya mismo
indecibles en primera instancia
y confusionantes!
Proseguiré consagrándome
hasta mi más completa decrepitud
a añorar a las ñoñas.
Azuzar
No me despepitaré
prometió a su psiquiatra
ni me desfogaré
abusó aún más el culto paciente
al despedirse
Fuera ya del consultorio volvió a sucumbir
ante su primigenia fuente de pánico
puerilmente desnuda en su recuerdo
la azuzante Azucena
(su hermanita).
Ñato oye
Fenomenales
sublimes
lo que vos quieras
técnicamente
mis cogidas
con tu mujer
Pero quedate bien tranquilo:
lo que por vos, Ñato
siente Eloísa
nadie te lo va a robar
Sin parangón
a vos
en exclusiva
te lo brinda
Fue sólo sexo, Ñato
rudo, sin trascendencia
acaso por lo torrencial
apoteósica
fornicación
pero ni una pizca
de algo más que el meneado
erotismo de barricada
Quedate bien tranquilo:
Ñato:
ella te pertenece.
Del libro Infamélica de ROLANDO REVAGLIATTI -Argentina-
sábado, 10 de diciembre de 2011
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