viernes, 27 de mayo de 2016

ME PERTENECÍAS


Parecía tan real. De pronto todo aquello que nos separaba desapareció por completo. La distancia, clases, estado civil, edad, ¡todo! Hasta el idioma había dejado de importar.
Estábamos frente a frente y me pertenecías.

Te pude quitar la ropa y tu hiciste lo mismo con la mía. Pude deleitar mi vista con las formas de tu cuerpo y mis ojos se llenaron de tu desnudez y llenaron mi memoria con tu bella imagen.
Y no hubo pudor, porque me pertenecías.

Mis manos tocaron tu cuerpo; con cada movimiento te hicieron vibrar. Exploraron cada textura, cada temperatura, y conocieron cada rincón tuyo.
Y ellas podían hacerlo, pues me pertenecías.

Disfruté de tus caricias. Tus labios me llevaron al clímax y tu sexo terminó por agotar mis fuerzas. Fuiste mía y te tomé cuantas veces quise.
Y estaba en mi derecho porque me pertenecías.

De pronto todo terminó. Volvieron aquellas barreras a obstruir nuestro encuentro y ahí quedó. Todo se volvió un lindo sueño erótico o un bonito recuerdo. Una historia escrita por algún poeta olvidado perdida entre mil más.
Una historia donde yo era tuyo, tu eras mía... y me pertenecías.

Markuz Batiatuz -México-

No hay comentarios:

Publicar un comentario