Allí están los invisibles,
los ves... ¡son invisibles!
Recorren las calles invisibles
de una ciudad invisible.
Piden en las esquinas invisibles,
a gente invisible.
Escarban de la basura invisible.
¡Los invisibles!
Piden pan y dinero invisible,
que no sirve en un mundo invisible.
Mi corazón invisible,
se conmueve de una verdad invisible.
Escribo con tinta invisible,
una verdad invisible
para lectores invisibles .
Que el Dios invisible,
Premie la limosna invisible
del dador invisible.
DANIEL BASCUÑAN HOFFMANN
No hay comentarios:
Publicar un comentario