Dice mi madre: "hijo, ves a lo lejos,
las miradas frías de miles y miles
de extranjeras bayonetas!
Sé que no amas esta guerra sucia,
que no amas el uniforme..."
Miles de veces me ha dicho:
la sangre debe permanecer en tus venas.
Mas piensa en las palabras de tu madre:
"no es extraño el cielo que está sobre ti,
a los que matan son tus hermanos.
Voy a orar por ti al Todopoderoso,
a la madre de las madres,
como todas las madres de la tierra...
Ahora mi madre está mirando el cielo,
aquella estrella de arriba, es la misma estrella
que me mira cada noche.
No es extraño el cielo que está sobre ti..
Vicenzo Elefante -Italia-
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