jueves, 22 de enero de 2015
NO ES EL FULGOR DE LA MAÑANA
No es el fulgor de la mañana
en la feria municipal al lado de las vías
ni el alboroto de changuitos
ni el regateo ni el pregón lo que conmueve.
Es a las dos de la tarde cuando levantan los puestos
que la belleza se alza:
esa dimensión de verduras pisoteadas
la fetidez más pura
perros lamiendo el sueño de algo entero
el osario de fierros que cargan los camiones
y esa calle
que no pide agua de socorro
sino -el próximo sábado-
la resurrección.
Del libro “Pulmón de manzana” de Alicia Grinbank -Argentina-
Seleccionado por Rolando Revagliatti
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