Mar de verano donde se concierta
la suave paz que en obsesión persigo;
mar playero y gozoso, mar amigo
y jovial que te asomas a mi puerta;
Patria azul para mi jamas desierta,
porque mis sueños van a ti conmigo,
ávame el alma, lávala te digo
antes que caigas de pecados muerta.
Límpiale el odio del combate , el fiero
tesón y el polvo cruel de la derrota;
la inanidad del triunfo y la ventura.
¡A ver si brilla al fin como el lucero
del cielo de la tarde, cuando flota
dulcemente bañado en tu amargura!
Rafael Estenger -Santiago de Cuba 1899-1983-
Publicado en la revista Oriflama 25
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