martes, 20 de enero de 2015
LETANÍA DE LAS AGUJAS
Cada ola una aguja envenenada
para mi piel suplico;
como la soledad;
como el viento que huye;
como la presurosa
taquicardia del delirio.
Ven tú, trozo de mar,
puñadito de agujas
y cúbreme de ti.
Hace tiempo
que vino la tormenta
que rompió mis cristales
y desoló la mística del humo.
Hace tiempo que tengo
este gajo podrido de mis manos
ya raíz agrietada.
Hace tiempo
que nadie me maldice.
Hace tiempo
que nada se me rompe.
Ven tú, trozo de mar,
puñadito de agujas
y cúbreme de ti.
Tengo puesta la mesa
y la misma palabra,
algún amor
que llueve a media tarde,
un arrullo coral de mis arterias,
un pañuelo sin nombre
y una llave sin puertas prohibidas.
Ven tú, trozo de mar,
puñadito de agujas
y cúbreme de ti.
Me voy
a la locura,
al sol desesperado que me llama,
al yo de los espejos, al último electrón
de los metales,
al bosque de las sábanas heridas.
Ven tú, trozo de mar,
puñadito de agujas
y cúbreme de ti.
Del libro “A través del cristal que nos condena” de JUAN SEBASTIÁN -Barcelona-
Publicado en Luz Cultural
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