En aquel mundo egoísta
y feroz
la gente hablaba y hablaba
de amor,
aunque aquella pobre gente
-¡Qué horror!-
no sabía en absoluto
lo que era el amor.
En aquel mundo egoísta
y feroz
-¡Ay que inmundo el mundo aquel!-
viví yo.
Del libro DICHOS Y CAPRICHOS DEL COPLERO de JUAN CERVERA -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario