…Y me senté al lado de un viejo olivo,
sentí la nostalgia de viejos amigos,
que como yo corríamos por el campo
cuando éramos niños,
y sentí caerme una lágrima
por la mejilla,
por ser ya el olvido en mi mente,
pero dentro de mi corazón
estarían siempre vivos.
…Y acurrucada en mi alma
vi cambiarme los tiempos,
ciudades enteras cayeron en el olvido,
sólo me quedó mi amor
mi divino amigo,
que juntos ya felices,
andábamos hablando
por los caminos.
… Le dije,
cogiéndole de la cintura
y mirando el paisaje,
no me dejes amor
que me caigo sin ti,
y el me contestó,
¡pero si vamos juntos¡
¿o no me has visto?
si es verdad, lo siento, amor,
le respondí,
sabes que soy algo miope
y de verdad , a veces soy tonta,
vivo para ti y por ti, lo sabes,
nuestras sombras están unidas
formando un solo hilo,
y así, por eternidades.
…Y sentí que mis tres amores
iban conmigo,
mi alma, mi esposo y mi patria,
mis tres flores de azahar,
eternas golondrinas siempre
que vienen vuelan y se van,
sentí el fuego arder
y quemé en él
todos mis código ancestrales,
y sentí la purificación
de todos mis ideales,
y entré yo también,
pues era fuego y ardí,
sin quemarme.
FRAN TRO
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