viernes, 12 de septiembre de 2014

SOBRE CONCEPTOS Y SENSACIONES


Aunque parezca mentira he estado reflexionando un poco sobre todo lo que representa este pequeño mundo paralelo que supone Facebook. Muchos, o no, os preguntareis porque no tengo perfil personal en face. La respuesta en realidad es muy sencilla, me apasiona escribir, pero no tengo ningún interés en ser “reconocida”, choca con la obsesión de mucha gente de hacerse visible a toda costa. Sinceramente, a mí personalmente me parece todo un logro por parte de unos niñatos (los omnipotentes dueños de face) que hayan sido capaces de hacerle creer a la gente que tienen cinco mil amigos… creo que ese ha sido su mayor logro, aunque además de impreciso sea soberanamente mentira. Yo tengo claro la gente que me quiere y a la que quiero, y desde luego cuento con las manos de una mano cuántos de ellos están en el Facebook de Martín, por eso en parte he querido darle las gracias a través de este post a las personas que leen mis escritos y los aprecian, aun sin ser mis amigos, porque en realidad no hace falta que lo sean para que aprecien (o detesten según el caso) mi tipo de literatura. Considero muy difícil moverse en un ambiente en el que surgen escritores cada minuto, da igual lo cuidada que sea su literatura o no, los años que lleven en esto o cual sea su finalidad. Quiero aprovechar también para agradecerle a un par de personas que están en mi vida, su presencia. Muchas gracias Raquel, por tus lágrimas y sonrisas, por tu fe, por tu forma de ser que me levanta cada vez que caigo, de verdad gracias por tus risas amiga. Gracias María Ester, por despertar en mi un enorme cariño y la sensación de estar protegida de una figura materna que me trasmites. Estas muy lejos, pero a la vez muy cerca, consolándome en la distancia, alegrándote por mi sinceramente, y al igual que yo, preocupándote por mi cuando llevo un par de días sin escribir nada. La verdad es que me provocas una ternura especial y es por ello que prometo ir a verte, aunque estés a catorce mil kilómetros. Soy una mujer sencilla, y es por ello que le doy las gracias a Frank, por su sinceridad innata. Por corregir mis errores, por enseñarme, pues me encanta aprender. De Martín podría escribir un libro entero, mi fiel apoyo, mi confidente, mi compañero… A todos los demás, gracias por su apoyo y un pequeño consejo: daros un tiempo para salir de copas, a un parque, a mil lugares desconocidos… pues la verdadera amistad empieza con una mirada.

ANNA LAFONT
Seleccionado por Martín Molina García


No hay comentarios:

Publicar un comentario