Enamórate de mi y
piérdete en el laberinto
de mis pensamientos,
donde oculta está
la llama del amor.
Rescata mi corazón bandido y
revive mi alma proscrita
de tantos desamores.
Solo tengo el recuerdo de medianoche
cuando tú y yo éramos dos almas,
que vagando por el espacio infinito
enloquecieron y al amor
se entregaron en pasión nocturna.
Sellemos el pacto sagrado de
amarnos hasta lo eterno,
cuando mi desnudez escale
en la fiebre del deseo y
del deleite al apogeo
a tus brazos me entregue.
Después de que con lúbricos besos
en tu boca imprima mi sed de amar,
tómame y hazme tuya hasta
que el alba nos sorprenda
en nuestro lecho de amor.
Ana María Zacarías (Argentina)
No hay comentarios:
Publicar un comentario