miércoles, 7 de mayo de 2014

HUNDIMIENTO


Me hundo.
Inevitablemente me hundo en arenas
tan movedizas como fantasmas.

Un nudo corredizo
encoge el fondo invisible del estómago
retorciendo la soledad de las incógnitas:
se me va
la vida limpia
haciendo malabares
con la muerte...

Muñeco de porcelana inservible
arrastrando la sangre de todas las jaurías
que se desbocan por el cuerpo;
interrogación
dando tumbos en las palpitaciones
del cerebro; colibrí
de pico macerado por la duda
persiguiendo la paz de una juventud
que se quebró en la anochecida de los ojos.

Me hundo.
Inevitablemente descargo la sed
de pretéritos sin luces.

(Y no encuentro el camino donde retornar auroras)

Luis E. Prieto
Publicado en el blog escribidor

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