Del hambre no hay mucho que decir,
Es constitucional, intrínseca en la jaula.
Todo consiste en una suerte de honor
Sombrío, algo que llega desde otra parte.
Hubo días – extraordinarios días –
En que una muchedumbre se aproximaba
Expectante. Incluso, quien pagara
Por ver. Días de gloria en suma.
Pero ahora ¿qué decir del ahora?
Cuando estoy parado y seco y flaco
En el fondo del patio de las fieras.
¿Ni un paso atrás en estas condiciones?
¿Ni siquiera morderme las uñas?
¿O abrir los ojos y estar a lo que venga?
Javier Adúriz -Argentina- De: “Los Nada”
Publicado en la revista Estación Quilmes
DE FACEBOOK - 6873 - A LOS CUARENTA
Hace 15 horas

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