lunes, 22 de julio de 2013

ASÍ SUCEDIÓ

—Repasemos otra vez. Tú  permaneces inmóvil en la alcoba, tendido en tu lecho hasta que escuches su voz. Entonces, abres los ojos, te levantas, no sin cierta dificultad, y le abrazas en señal de agradecimiento.  ¿Entendido, Lázaro?

—Yo es que no lo veo, nadie se lo va a creer, ni él mismo.

—No te preocupes por eso, nosotros lo haremos creíble y luego los escribanos adornaran el suceso como en otras ocasiones.

NICOLÁS JARQUE
Publicado en el blog escribenicolasjarque

No hay comentarios:

Publicar un comentario