Giro la cabeza,
la realidad es un verbo en las lindes de una hiena.
La espera gotea,
los despertares asientes.
Soy tan profundo
que mi cuello es un heptasílabo.
Cuando me levanto al alba,
soy una ventana de windows.
Mis brazos son mi propio antivirus,
mis piernas,
los testículos de un ratón.
y mis besos el router
de luces verdes y avarientas.
Mi cabeza gira en la autopista cibernética,
el hambre de los ceros y los unos
mortifica mil playas desiertas.
GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-
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