sábado, 27 de octubre de 2012

EL ESPACIO IDÓNEO DE LAS PALABRAS


La autora Fanny Rubio retrata la vida y obra, inseparables y complementarias, de Juan Ramón Jiménez, en una jornada marcada también por los ismos de entreguerras

Criticados por los autores más jóvenes, que finalmente tuvieron que masticar y digerir sus propias palabras, Unamuno, Valle Inclán, Juan Ramón Jiménez..., recibieron con el paso del tiempo la veneración de editoriales, crítica y el eterno perdón de sus detractores. "La seña de identidad de los heterodoxos es ser eliminados de las antologías. Pero esto no importa, es un papel mínimo comparado con la figura que fueron", recordó ayer la catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, poeta y escritora Fanny Rubio, que habló de 'El poema total de Juan Ramón Jiménez ('Espacio'), que fue presentada por Montserrat Gómez. A través de dicha ponencia hizo un completo repaso tanto por los 'estados de ánimo' del autor a lo largo de su vida, como de los de su obra, a la que se dedicó en cuerpo y alma, de forma extraordinaria.

Con una irrenunciable vocación por el arte, lo importante para el poeta de Moguer "era desarrollar su conciencia crítica y organizar sus libros primerizos. Se pronuncia entonces por una poesía pura, a la que sus enemigos llamaban 'torre de marfil', un ataque a su aislamiento, a su soledad extrema. Algo que él justifica con periodos de búsqueda, de trabajar en lo que le gusta", recordó Rubio.

A lo largo de las diferentes etapas de su vida literaria, Juan Ramón buscaba mostrar "la palabra desnuda. Porque la verdad es la conciencia e inaugura de esta forma un camino inalcanzable hacia lo puro. Una ejemplo es 'Diario de un poeta recién casado'". Viajes, conferencias, sus clases, la ayuda a los escritores españoles en el exilio..., mantienen a Juan Ramón activo, todo acompañado, casi siempre, de la depresión. Fue en 1941 cuando comienza la redacción de 'Espacio', "en un ambiente de trabajo intenso, con el martirio propio de ser un poeta total, llegar a la comunión con el universo pero conservando su personalidad". Un poema en prosa en el que se vuelca todo el contenido de su conciencia. "Él se veía a la vez fuera y dentro del mismo espacio, compartiendo sus crisis personales con las palabras".

Poeta de lo sagrado, de lo misterioso, políticamente incorrecto. "Un tabú que José Ángel Valente rompió al hablar del silencio como parte del poema".

El encargado de abrir la jornada de ayer fue el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, poeta y escritor, Jaume Pont, que ofreció las claves del postismo a través de la poesía. El comienzo de la tarde lo protagonizó la poeta, escritora y traductora Clara Janés y la ponencia 'Sondas a la poesía informalista'. La cerró una mesa redonda sobre 'El surrealismo en la poesía española'.

Publicado en el blog dondelashadas de MONTSE GÓMEZ

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