Disculpen si les llamo caballeros; pero es que no les conozco muy bien.
¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
Los hombres mentiríamos mucho menos, si las mujeres no hiciesen preguntas.
No reírse de nada es de tontos, reírse de todo es de estúpidos.
Poema publicado en la revista Azahar nº 140
Hace 10 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario