Déjame tocarte con mis palabras,
porque mis manos yacen inertes
en el vació de tu ausencia
deja que mis palabras
acaricien tu cabello,
bajen por tu espalda
y jueguen con tu vientre
porque mis manos aun siendo livianas
ignoran mis deseos
y se niegan obstinadamente
a cumplir mis mas simple voluntad
deja que mis palabras
entren en lo mas profundo de tu mente
portando antorchas
déjalas entrar en tu ser
y por un momento romper nuestra distancia
para que puedan acariciarte
dulcemente por dentro
hacerte creer nuevamente en el amor
y permitas darnos
esa oportunidad para amarnos…
GIOVANNI ATERO AHUMADA
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