miércoles, 22 de octubre de 2014

“ERASE UNA VEZ, UNA JOVENCITA”


Erase una vez, una jovencita
que quería ser estrella en pantalla.
Por lo que decidió la muy bonita,
operarse por completo la cara.

Se cambio los labios y sonrisa,
se “arreglo” los pómulos de su gracia.
Modificó cejas y nariz lindas,
e incluso retocó su mirada.

Pareciendo una muñequita,
que ha perdido expresividad dorada.
De una genética de por si fina,
al provenir de distintas patrias.

Siendo una verdadera lastima,
no poder ver naturaleza sabia.
A través de rostro que ilumina,
y que pronto su luz, fue mancillada.

En quirófano durante días,
y a lo largo y ancho de las semanas.
Sin tener treinta años de vida
y arrugas, que mancillarán su cara.

Pero qué más da, si hombres la miran,
deseándola en sueños de cama.
Y algunas mujeres la envidian,
aunque la amen en boca cerrada.

Ella es feliz como una muñequita,
al lucir su artificial fachada.
Que con los años, será más marchita
que el resto, por ser peor tratada.

Erase una vez, una jovencita
que se creyó estrella, sin tener nada.
Donde único talento si tenía,
era un rostro, que millones costaba.

Pero que murió sin su sonrisa,
y sin expresividad en la cara.
Pues caminó durante su vida,
expoliándose a si misma, el alma.

RICARDO CAMPOS URBANEJA -Hendaia-

No hay comentarios:

Publicar un comentario