Te vi llegar
con las manos entrelazadas
a la espalda.
Haciendo de tu pecho,
graves colinas, pero leves
como piedras de lava.
Hay lugar para las dos.
Sitio donde dormir.
El sueño y tu alma,
trenzan lazos de fuego.
Yo te conozco.
Vienes de lejos.
Toma mi cama,
que yo dormiré en la silla.
Kilómetros has tardado,
en anchos y en largos caminos.
¡Qué palidez la de tu rosa!
¡Cuánto dolor veo en tu alma!
¡Cuán llagados los pies
sin zapatos!
Un colchón de hojas,
no más puedo ofrecer,
salvo el sonido del viento
en el crujido de cada muelle.
Corona y fecundo paraíso espera,
eso dicen al acumular el tiempo.
¡Ay, amiga mía!
¡Yo también me convertí en viajera
que parte libre de equipaje,
y me vuelvo ligera!
Te digo,
que como tú has cumplido,
yo ya justifiqué el pasado.
Sepultada bajo el torrente,
altiva música de mi alma
en sonidos de tormenta.
He pensado en el ser supremo.
Creo verlo en los amaneceres,
entre prados de hierba verde
que señalan oculto recorrido.
Y le oigo gritar:
¡Oh, amadas!
¡Ningún vencedor os ha destruido!
Y me muestra esa noche
ni oscura ni clara,
voces de vida.
Y al igual que dejaste de amar
las imágenes y las palabras vanas,
así yo me he alejado,
de los agujeros que me hundieron,
de los sueños robados,
de las frágiles cáscaras de apariencias
que el aire las mueve
con un frío rumor vacío.
Bebe, amiga mía,
de este caldo que te ofrezco.
Repón ese cansancio yerto.
Deja que alivie tus rodillas
con paños calientes
de arcilla, harpagofito,
fresno y romero.
Y aunque no digas nada,
leo en tu mirada.
Pupilas que me muestran
los inmensos horizontes
por los que has cruzado.
Tierra adentro, lejos del mar.
Fragor abrupto de los trenes
llenos de secretos de almas.
Vagón que nos espera.
¡Ay, amiga mía!
Poetas hemos sido
y cantos dejamos
con nuestras plumas y labios!
Gritos de pájaros nocturnos
envuelven la casa.
Saben que hay dos cuerpos
porosos y livianos
prestos a volar con sus alas.
Y ella habló:
“He vuelto a morir”
Y yo contesté:
“Mi rosa duerme”.
Ana María Lorenzo -Zaragoza-
DE FACEBOOK - 6686 - FIN DE LOS SESENTA
Hace 35 minutos
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