Manos,
manos cocodrilo,
manos que atesoran todos los mapas del mundo.
Venas,
venas montículos venecianos,
venas tsunamis de la obscenidad.
Uñas,
uñas como ovnis cuáqueros,
uñas como galaxias de estaño.
Indiferentes lunares
que como lloros de bebé,
fluyen,
se retuercen,
se remueven,
crecen,
estallan.
Manos de madre,
diosas de la eficiencia,
el mundo huye en su ausencia.
GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-
Programa de radio La hora de la República
Hace 10 horas
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