martes, 2 de octubre de 2012

HORAS DE ARENA


Un cielo ha venido
a saldar su desagrado,
habla de vecinas y vecinos,
también de un reloj
que ya no marca sus horas.
Dice las agujas están ausentes
y el él, no puede seguir así,
también tiene quejas
de tantos silencios de su memoria,
hoy, ausente con aviso,
y hasta pregunta si alguien piensa igual.

Ahora, él, dormido sueña,
con horas de arena.

Raquel Piñeiro Mongiello (del libro: HORAS DE ARENA - 2008)
Publicado en la revista Mapuche 46

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