Sólo le besó la muerte
entre hipócrita censura,
un amor de madre
recelosa, posesiva
quien el destino llamó,
Doña Virtudes.
El amor lloró su muerte
y España le lloró esa pena,
como llora un pueblo que sabe
de palabra arrebatada
sin tiempo para cumplirla.
Mayte Andrade -Benicarló /Castellón-
De mi libro “Querencias Taurinas” ed.2001
DE FACEBOOK - 6746 - INTENCIONES PARA 2026
Hace 22 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario