En un antiguo y siempre abarrotado mercado compré una marioneta parlante. Todo lo que había en aquellas tiendas era mágico. Un espejo que te hablaba del pasado, por si habías dejado cosas pendientes y habías de resolver. Una pistola que al disparar desaparecía, perfumes que hacían soñar con princesas complacientes...Pero yo compré la marioneta parlante. Cada noche danzaba ante mí, junto a la chimenea. Le preguntaba que ocurriría al día siguiente y me contaba lo que finalmente acababa viviendo. Esta noche escribo esta carta porque ayer me contó que hoy sería asesinado. Ya es de noche y faltan apenas diez minutos para que el reloj anuncie las doce. Estoy salvado, al fin y al cabo solo es un muñeco. Me echo a reír justo en el instante en que el ruido de unos cristales que se rompen quiebran el sonido de la noche.
MARÍA JOSÉ BERBEIRA RUBIO -Casteldefell-
DE FACEBOOK - 6746 - INTENCIONES PARA 2026
Hace 15 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario