skip to main |
skip to sidebar
VIEJOS SILENCIOS
No dejes morir
a la poesía
que habita
en mis manos,
a pesar del dolor
que a veces sienten
mis dedos dañados.
Hilos de plata
adornan las sienes
de mi cabello
enmascarado.
Late la noche
de un beso
en los labios
cuando tiemblan
los sueños
en un papel
arrugado.
Se deshace
el rojo carmín
entre versos
mojados,
pues la lluvia
no cesa
de humedecer
mis párpados.
Recuerdos
y olvidos
bajo la madurez
de mi cuerpo,
y en los pliegues
de la luna
yace un poema,
con estrofas
de café ...
Y viejos silencios.
ROSER FOLCH
No hay comentarios:
Publicar un comentario