En este día tan bello
quiero escribir para ti,
con el rojo carmesí
arrancándote un destello,
en tu mirada, en aquello
que me tienen deslumbrado,
para quedarme prendado
y haciéndome tu cautivo,
porque en mi pecho cultivo
un gran girasol dorado.
Ese girasol hermoso
como prueba de mi amor,
tendrá todo tu candor
y me volverá dichoso.
Mostrará lo esplendoroso
que tú me haces sentir,
ayudándome a vivir
tan lejos, lejos de ti,
te amaré con frenesí
hasta que llegue a morir.
Eres tan bella y gallarda
como majestuoso cerro,
en mi llama yo me encierro
mientras que la misma arda.
Yo sé que no se tarda
este corazón latiendo,
y confieso, estoy viviendo
éste, tan dulce embeleso,
y demostrarte en un beso
lo que por ti estoy sintiendo.
ROBERTO BATISTA PARGAS
No hay comentarios:
Publicar un comentario