A veces la tristeza
es como las olas,
que vienen y se van,
pero... empapan
esa arena húmeda
que retiene el agua
y también la tristeza
Una, dos y tres,
las olas se superponen,
dos, tres y cuatro,
creando volantes,
sobre la orilla
que las acoge,
una y otra vez.
El reflejo reverberante,
de las barcas amarradas,
se clava en el mar,
rojo y algo herido,
en esta tarde.
Por ese furioso sol,
que juega a teñir,
de irisado rosa,
la blanca espuma
de las últimas olas,
en la tarde que declina.
Una,dos y tres,
las olas siguen,
dos,tres y cuatro,
tejiendo festones,
sobre la playa...
En la tarde que se va
con sosegada tranquilidad.
Uno, dos y tres,
las olas siguen...
A veces la tristeza,
es como las olas,
que vienen y se van,
pero...empapan,
esa arena húmeda,
que retiene el agua
y también la tristeza.
MARÍA LUISA HERAS VÁZQUEZ
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