sábado, 24 de enero de 2015

MALVA Y AÑIL


Recogió los pedazos de su vida
y volvió a caminar entre la gente.
Se pintó de arco iris la sonrisa
y vistió de papel un mundo ausente.
Remendó, con silencios y palabras,
un alma rota que guardaba en el armario.
Disfrazó de triunfos sus derrotas
y siguió por la vida,
caminando.
En los sueños que habitan la memoria
hay un sol
que se enciende cada tarde,
una fuente de sal que se derrama
sobre el añil oscuro del miedo y el coraje,
una herida de luna y sal,
de viento y mariposas;
un mes de Abril sin caballero andante,
mil promesas, pedacitos de luna,
un camino, y la vida por delante.

Lola Franco (Alanís, Sevilla)
Publicado en la revista Aldaba 26

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