Oquedad, orificio o hendidura,
pórticos de inserción exploratoria,
abriéndose galantes a la euforia
de irrupción, ya en contrato o aventura.
Ábremelos, que vengo en la premura
de conocerte a fondo. ¿Qué memoria
me quedará de ti, si en esta historia
tan íntimo contacto no madura?
Quiero llegar a ti por cada entrada
que me sea ofrecida o revelada,
y estudiarte, saberte en plenitud.
Y una vez explorada y poseída,
deleitarme en la práctica adquirida,
yaciendo en ti en pletórica quietud.
FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-
No hay comentarios:
Publicar un comentario