“Menosprecio de corte
y alabanza de aldea”.
(Antonio de Guevara)
A la campiña voy, donde la prisa,
ha detenido el ritmo en su carrera,
sabiendo estar al pie de la palmera,
al arrullo y caricia de la brisa.
La ciudad es acoso, y es pesquisa,
a sosiego y reposo forastera;
la campiña en verdor me recupera
el sabor de vivir, y la sonrisa.
Prosigan en sus bloques de cemento,
y en su flujo de tráfico mugriento
quienes son incapaces de otras cosas.
Yo en el campo renazco, coexisto
con el alma olvidada, y reconquisto
mis recónditas ansias luminosas.
FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-
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