domingo, 7 de septiembre de 2014

AL FIN


Como cuando era niño y poseía
lo que poseen los niños, vuelvo ahora
a poseer la vida hora con hora
entre vivos destellos de poesía.

Mi tiempo, al fin, es tiempo de armonía
y todo cuanto existe me enamora.
Canto feliz al aire de la aurora
y anochezco cargado de alegría.

Las palabras reviven de repente:
harina, vida, amor… Mi  pensamiento
comulga con el agua  transparente,

y esencial levadura en crecimiento
es pan al filo  místico del diente
y sublimado y puro sentimiento.

Del libro SONETOS PERDIDOS Y ENCONTRADOS de JUAN CERVERA -México-



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