Un día te llevaste mi embeleso,
y dejaste sedienta a mi boca...
Ahora, tu llegada me provoca.
Cautelosa, celebro tu regreso.
Entiende que me debes mil delicias,
y me las pagarás con intereses.
También, yo te daré lo que mereces,
si vuelves mis suspiros y caricias.
Si guardas el perfume de mi pecho,
sabrás que besos locos se permiten.
No olvides, hay flores en mi lecho,
si creo que tus amores lo ameriten.
Recuerda, seducirte es mi derecho,
y elevarme hasta el cielo se repite.
Nelly Vega-Sorensen -Puerto Rico-
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