Ahora sí que quiero que me mires,
redonda como el sol y las manzanas,
con piel de terciopelo y con ufanas
venas trasvasadoras de elixires.
No es preciso que tiembles ni suspires.
Bástanme tus caricias cerbatanas
para que sean sones de campanas
mis senos que ambicionan mil visires.
Crepitante y ardido te deseo.Vigoroso y frontal te necesito.
Si me miras, en ti, frutal me veo.
Admitiéndome tú todo lo admito.
Soy recreada siendo en tu recreo.
Y vida doy al tiempo que me excito.
Apuleyo Soto Pajares -España-
Publicado en la revista Oriflama 25
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