Solo la luna sabe cuántas veces miré
el cielo pensando en ti, princesa mía,
única alegría, y regocijo, siento verte
luminosa,resplandeciente y lindísima.
Solo mis pensamientos y recuerdos
bordean mi alma doliente de tu amor,
compenso cuando la luz, me abraza
como si floreciesen caricias de candor.
Tu cuerpo es bellísimo lienzo pulcro
me provocas al verte en la sombra,
huellas dejas en mi piel de ternura
elevas mi delirio fogoso por minuto.
En tu dorso bosquejaré de versos
con abrazos, besos llenos de ardor,
Implantaré el dulce manjar de amor
y sinfonías armonizadas de afecto.
Las caricias al son de cadencias
ritmos, melodías acompasadas,
recorriendo tu traslúcido cuerpo,
desde los pies a tus bellos rizos.
Las sábanas blancas,mudo testigo
colmados de amor y pasional flama,
una historia amatoria de recuerdo
que vivirá como cerilla en mi alma.
Del libro Espejos azules de
Julio César Portella Medina -Perú-
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