Tuve una infancia
plena de leyendas
en las siestas
seguía el rastro de las hormigas
para encontrar la magia
hubo túneles de escape
laberintos
pociones de colores para volar la tarde
cuando el viento huracanado
arrancaba eucaliptus
y el abuelo cerraba las ventanas
con trancas
Hubo escondites
lilas- casas de muñecas
ratones en la cómoda
que alimentábamos con queso
se llevaban los dientes
a cambio de monedas
hubo arenas sequías
carencias suplidas por sueños
pan horneado en la cocina a leña
manteca batida
Tuve una infancia de bosque
caldenes mutaban azules
en los otoños
espinas piedras piquillínes
una infancia viajera
hubo caminos
huellas polvaredas
fósiles de la laguna Amarga
choclos cortados en los maizales
girasoles que miraban al sol
un río robado
Tuve una infancia
plena de leyendas
hubo cardos libros prohibidos
duendes árboles
vientos arenas olivillos
largos atardeceres incendiaban el cielo
hubo lluvias
lloviendo voces poesía
cantores que cantaban a la tierra
amigos
tuve una infancia
habitada por seres
que me asomaron al fuego.
ANA MARÍA MAYOL -Argentina-
Publicado en la revista Gaceta Virtual 90
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